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Elegir el nombre de un hijo suele ser una de las tareas más importantes que enfrentan los padres. Aunque la mayoría se inclina por nombres tradicionales, como Sofía, Emilia, Tomás o Benjamín, hay otros que deciden innovar sin tomar en cuenta las consecuencias, como bullying o menoscabo.

Sin embargo, si no te gusta tu nombre, existen alternativas para cambiarlo. Según explicó a Emol.com Alejandro Jiménez, director de la Corporación de Asistencia Judicial Metropolitana, a través de esta institución se puede gestionar este trámite gratuitamente.

Esto se conoce como “Rectificación de la partida de nacimiento” y está presente en la legislación chilena, en la Ley 17.344, pero solo permite realizar el cambio de nombre y/o apellido en ciertas circunstancias.

Ellas son:

1- Cuando los nombres de la persona son “ridículos, risibles o les implican menoscabo moral o material”.
2- Cuando una persona ha sido conocida con el mismo nombre por más de 5 años
3- Para agregar un apellido cuando la filiación del hijo no está determinada
4- Cuando ambos padres tienen apellidos iguales
5- Cuando los nombres no son de origen español y se quiere castellanizarlos o modificar su pronunciación o escritura.

Las dos primeras causas -es decir, la del nombre risible y la de usar otro nombre por un largo período de tiempo- son las más comunes en Chile.

En 2015, 339 personas se cambiaron de nombre en todo el país a través de gestiones realizadas por la Corporación de Asistencia Judicial. 241 de estos casos se registraron en la Región Metropolitana. En tanto, 524 causas seguían vigentes a diciembre de 2017, según datos del organismo.

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