{"multiple":false,"video":{"key":"crynP0g33mIachvn30730","duration":"00:00:00","type":"video","download":""}}

A Stephen Paddock le gustaba apostar, asistir a conciertos y gastar el dinero de su jubilación en casinos y salas de juego, como el que escogió como escenario para disparar este domingo contra miles de personas en Las Vegas, causando la muerte de al menos 59, y dejando más 500 heridos.

Pero no era un simple jugador. Paddock, de 64 años, apostaba a lo grande, y tan solo en las últimas semanas se jugó unos 70.000 dólares en Las Vegas, según informó la cadena NBC.

“Mi hermano no es como tú o como yo, él juega al póker de altas apuestas. Me enviaba mensajes de texto diciendo que ganó 250.000 dólares en el casino“, explicó a la prensa Eric Paddock, hermano del presunto autor del tiroteo más mortífero de la historia de Estados Unidos.

Según recoge el diario The Washington Post, Eric Paddock mostró al FBI, tras la masacre supuestamente perpetrada por su hermano, tres años de intercambio de mensajes de texto con él para demostrar que desconocía por completo que Stephen tuviera deudas de juego o estuviera preocupado por cuestiones financieras.

“No tengo absolutamente ninguna información sobre que perdiera mucho en el casino. De ser así lo sabría”, aseguró el hermano del llamado “desquiciado solitario”, a quien las autoridades encontraron muerto en la habitación de su hotel, por lo que consideran que se suicidó tras cometer la matanza.

Stephen Paddock trabajó como contable pero también tenía inversiones inmobiliarias, incluyendo casas y apartamentos alrededor de Orlando (Florida), un importante capital que, junto a la ausencia de descendencia, le permitía jugar y jugar.

Aunque su padre estuvo en la lista de los diez más buscados del FBI por ser ladrón de bancos profesional, según datos aportados por su hermano, Paddock no tenía problemas mentales, ni ningún tipo de adicción provocada por traumas de la infancia.

Lo que sí sabía Eric Paddock era que su hermano poseía armas, al menos un par de armas cortas, aunque se sorprendió al conocer el rifle de repetición que utilizó para atacar a la multitud en Las Vegas.

Además, los agentes encontraron otros 10 rifles en la habitación del piso 32 del hotel Mandala Bay de Las Vegas, desde donde arremetió con los asistentes a un festival de música country.

Y si algo suena extremadamente extraño a su familia, es la reivindicación del ataque por parte del grupo yihadista Estado Islámico (EI), descartada por el FBI, ya que hasta donde ellos sabían, Stephen Paddock no profesaba ninguna religión con fervor.

“No sabemos nada, si me dijeras que un asteroide se cayó, significaría lo mismo para mí. No tiene absolutamente ningún sentido, no hay razón por la que haya hecho esto”, aseguró su hermano.

“Era solo un tipo que jugaba al póker y viajaba en cruceros y comía burritos en Taco Bell, no tenía una afiliación política que sepamos, ni una afiliación religiosa que nos conste”, agregó.

Desde hacía varios años, Paddock vivía con su novia, Marilou Danley, en una comunidad de jubilados en Reno (Nevada), cuyos vecinos describieron al tiroteador como alguien extremadamente distante.

Tags:

Deja tu comentario