{"multiple":false,"video":{"key":"coGSqWlaNd0qchvn8076","duration":"00:00:00","type":"video","download":""}}

La Congregación de los Sagrados Corazones dio a conocer una declaración pública sobre la actuación del sacerdote Gerardo Joannon en el caso de dos adopciones ilegales, las cuales fueron denunciadas en un reportaje de Ciper.

En el texto, que revela las principales conclusiones de la investigación canónica que realizó el Superior Provincial Alex Vigueras, sobre este tema, se sostiene que “Joannon participó activamente en ambos casos de adopciones irregulares. No es verosímil afirmar que el Dr. Monckeberg actuó por iniciativa propia en el caso de la hija de Andrés Rillón”.

Descarta que la motivación primera en ese caso fue evitar un aborto y que Joannon siempre supo que ambas guaguas no murieron al nacer.

Añade que “(Joannon) celebró durante años misas de difuntos por la hija de Andrés Rillón, a sabiendas de que no estaba muerta”.

Sostiene que “cuando los que han sido afectados le solicitaron colaboración, pidiéndole que revele lo que sabe, el P. Gerardo no los acogió como es debido y como se esperaría de su condición de pastor”.

Además, se asegura que “el padre Gerardo Joannon ha mantenido, desde esa época, una relación inapropiada con ella (hija de Andrés Rillón)” y que “esa relación fue importante para que el P. Gerardo interviniera activamente en ese proceso de adopción”.

“Que, si bien es cierto, es una relación que ha dado muchos frutos pastorales, también es cierto que en muchas ocasiones ha sido motivo de escándalo por su condición de religioso y sacerdote.
Por otras aristas que aparecieron en la investigación previa, he dejado el expediente en las manos del Superior General de nuestra Congregación, quien, luego de estudiarlo con su Consejo, definirá otros pasos a seguir”, sentencia.

La Congregación le pide a Joannon “que haga un gesto de reparación consistente en reconocer la verdad, asumir sus responsabilidades y pedir perdón a las personas que han sido afectadas”, y anuncia que el religioso se trasladará en octubre de 2014 “a la comunidad provincial de Madrid, España, para iniciar allí un proceso de acompañamiento sicológico y espiritual. Durante ese tiempo no tendrá encargos pastorales”.

REVISA LA DECLARACIÓN COMPLETA

El viernes 11 de julio pasado recibí el informe final de la Investigación previa encargada al P. David Albornoz para indagar la verosimilitud de las acusaciones contra el P. Gerardo Joannon, en los dos casos aparecidos en el reportaje de CIPER Chile el 11 de abril de este año. El 19 de julio di por finalizada esta investigación, por estimar que no era necesario tomar más declaraciones (se tomaron, en total, 31 declaraciones). Agradezco al P. Albornoz la dedicación y el profesionalismo con el que ha llevado adelante este encargo.

La investigación previa ha establecido la verosimilitud de las acusaciones en lo que dice relación a los siguientes puntos:

Que el p. Gerardo Joannon participó activamente en ambos casos de adopciones irregulares. No es verosímil afirmar que el Dr. Monckeberg actuó por iniciativa propia en el caso de la hija de Andrés Rillón.
Que la motivación primera en el caso de la hija de Andrés Rillón no fue evitar el aborto. En el caso de María Alicia Häussler, a pesar de la presión de sus padres, ella nunca quiso abortar.
Que siempre supo que ambas guaguas no murieron al nacer.
Que celebró durante años misas de difuntos por la hija de Andrés Rillón, a sabiendas de que no estaba muerta.
Que cuando los que han sido afectados le solicitaron colaboración, pidiéndole que revele lo que sabe, el P. Gerardo no los acogió como es debido y como se esperaría de su condición de pastor.
Además, esta investigación ha indagado en la relación del P. Gerardo Joannon con la mamá de una de las guaguas, por cuanto apareció como tema relevante para comprender el contexto de esa adopción. Se ha establecido como verosímil:

Que el padre Gerardo Joannon ha mantenido, desde esa época, una relación inapropiada con ella.
Que esa relación fue importante para que el P. Gerardo interviniera activamente en ese proceso de adopción.
Que, si bien es cierto, es una relación que ha dado muchos frutos pastorales, también es cierto que en muchas ocasiones ha sido motivo de escándalo por su condición de religioso y sacerdote.
Por otras aristas que aparecieron en la investigación previa, he dejado el expediente en las manos del Superior General de nuestra Congregación, quien, luego de estudiarlo con su Consejo, definirá otros pasos a seguir.

Si bien es cierto, los delitos canónicos están prescritos y, por tanto, no corresponde iniciar un proceso canónico, ni la aplicación de penas canónicas, coincido con el P. David Albornoz cuando en su informe señala: “Estos actos son constitutivos de faltas graves contra la verdad, que dañan la dignidad del ministerio sacerdotal, también son actos contrarios al derecho natural de los padres de conocer y criar a sus hijos”. Asimismo, cuando dice que “lo que subsiste hasta hoy en el p. Joannon parece ser una conducta de negación de las propias responsabilidades en los hechos y, ciertamente, el escándalo en las familias y en la Iglesia en general”.

Es por ello que, luego de consultarlo con el Superior General y con el Consejo provincial, le he pedido a nuestro hermano Gerardo lo siguiente:

Que haga un gesto de reparación consistente en reconocer la verdad, asumir sus responsabilidades y pedir perdón a las personas que han sido afectadas.
Que se traslade en octubre de 2014 a la comunidad provincial de Madrid, España, para iniciar allí un proceso de acompañamiento sicológico y espiritual. Durante ese tiempo no tendrá encargos pastorales.
Sabemos que este momento es difícil para Gerardo. También lo es para nosotros: En estos días he visitado las comunidades, preparando a los hermanos para este momento y he percibido su dolor, porque Gerardo es un hermano muy querido, que ha sido significativo para la Congregación por su trabajo pastoral creativo y siempre abnegado. Tenemos la esperanza puesta en que este tiempo será para él una oportunidad de conversión, pues la verdad libera y nos ayuda a alcanzar la paz.

A Andrés Rillón y a su familia, a María Alicia Häussler y a su familia, quiero pedirles humildemente perdón a nombre de mi Congregación de los Sagrados Corazones, porque no reaccionamos a tiempo cuando tuvimos los primeros indicios; porque con esta actitud pusimos en duda la veracidad de su palabra; porque nuestros errores han profundizado y prolongado su dolor, especialmente al haber sido descalificados en su capacidad de asumir la maternidad y paternidad que les correspondía. A ustedes les agradecemos la perseverancia, la larga lucha de estos años para saber la verdad. Nos han dado una lección de amor por sus hijas y del inviolable derecho a criarlas como papá y como mamá.

Alex Vigueras Cherres
Superior Provincial
Congregación de los Sagrados Corazones

Deja tu comentario