Referencial

“En martes ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes”, dice un popular dicho latinoamericano que lleva décadas recordándose y que hoy en día vuelve a ponerse en el tapete.

Por una cuestión socio-cultural el número 13 siempre ha estado asociado a la mala fortuna. Es una creencia que está en el inconsciente colectivo y si a eso le sumamos el día martes, las supersticiones se multiplican.

Sin embargo, también existe quienes le atribuyen connotaciones positivas. Por ejemplo, para la numerología egipcia el 13 es una fecha de cambio, transformación y nuevas oportunidades, es decir, una instancia para dejar lo negativo atrás y darle la bienvenida a lo nuevo y cambiar hacia lo positivo o en la cultura oriental, donde están mucho más conscientes de que las cosas, los números y los colores tienen vibración y eso se traduce en buenas energías.

Chile no es la excepción y según indicadores entregados por Polla Chilena de Beneficencia, la demanda de juegos de azar se incrementa en casi un 20%, desmitificando la creencia de que algunas personas le otorgan atributos negativos al “Martes 13”.

Todo depende la persona

Pero para algunas personas eso no es tan así, y se trata de creencias particulares, una realidad co-creada por cada individuo, tal como asegura la ex modelo y hoy numeróloga, María Eugenia Larraín.

El número 13 más que ser símbolo de buena o mala suerte tiene una connotación ligada al poder y, dependiendo de cómo se maneje, podrá tener características positivas o no”, asegura Kenita, quien explica la relación existente entre las diferentes culturas y los astros.

“Desde el punto de vista de la numerología hindú el 13 está relacionado con el Sol y Júpiter por lo tanto si se dirigen bien las energías podría ser una cifra poderosa y beneficiosa. No debemos olvidar que es uno mismo quien se forja su realidad y en la medida de que este número tenga esa característica de mala suerte, inconscientemente se creará un contexto negativo para reafirmar esa creencia”.

Para Larraín, en el caso de los juegos de azar, la numerología va relacionada estrictamente a las personas que juegan. “Unos sueñan con vivir la experiencia de ganarse el Loto y otras no, todo dependiendo de las creencias y limitaciones que se tengan estarán más cerca o no de ganar un premio”.

Desde la numerología se dice que hay energías que pueden acompañar a las personas durante un tiempo, dependiendo de la fecha y hora de nacimiento de cada una. Es ahí cuando se generan esas energías que acompañan y que podrían ser más favorables para conseguir un premio.

Por ejemplo, si alguien siempre estuvo la idea de que el dinero es algo negativo, inconscientemente va a rechazar todo lo relacionado a eso, aunque juegue una y otra vez.

“En mi caso tuve que desarticular esa creencia y para mí es sinónimo de buena suerte. Hoy veo al 13 como un número poderoso y benéfico. Y también en lo familiar, ya que mi hermano Mario, es bombero de la 13° Compañía de Providencia, donde han hecho un trabajo maravilloso donde han rescatado y salvado muchas vidas”, finalizó Larraín.

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