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Fuertes fueron las declaraciones que emitió la tarde de este miércoles el sacerdote de la Villa Prat Sergio Díaz, luego de una reunión que tuvieron en el seminario Rauquén de Curicó, junto a otros religiosos y que contó con la presencia del obispo de Talca, Horacio Valenzuela.

“Yo trabajo en todo Chile en encuentros matrimoniales y un cura violó a varios cabros y uno de ellos se ahorcó”, contó a los medios de comunicación tras salir de la reunión.

El párroco acusó a los obispos chilenos y principalmente al Nuncio Apostólico, Ivo Escapolo, de encubrir caso de abuso sexual en la iglesia chilena.

“Hablamos con el nuncio – este no puede ser nuncio en Chile- es un bandido. El nuncio (Ivo Scapolo) no nos habló nunca más. Le entregamos a la iglesia todo lo que nos pide la nunciatura e insistimos con los chiquillos”, explicó.

Luego, agregó que “Me dieron cita a mí; llegamos lloviendo con frío, mojados como diuca allá y me llama y me dice: a Ud. no lo recibo; no era por mí, el cura, sino que por los chiquillos que iban conmigo. Cómo no voy a estar herido con este nuncio y el Papa en éste confiaba plenamente”.

Sobre el obispo de Talca, quien es uno de los formado por Karadima, aseguró que “Yo le dije al obispo que se fuera, a Horacio, yo lo quiero harto a este hombre, trabajé muchos años con él, pero el Papa le va a cortar la cabeza igual y no solamente a él. Se lo he dicho en varias veces en privado y en público. Yo estoy a favor de la verdad”.

“Tenemos que sanar esto con la verdad, aunque la verdad duela”, finalizó.

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