Por Mauricio Palma Prat
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Al buscar un término en Google, la herramienta generalmente entrega entre las respuestas una definición enlazada a Wikipedia. Esto es algo que ha caracterizado al buscador más popular del mundo: asociar sus respuestas a fuentes con alta reputación y seriedad.

Sin embargo, en ciertos casos, esa formalidad podría quedar en tela de juicio.

Así sucedió a comienzos de agosto, y durante varios días, al buscar la definición de la palabra “víctima”, ya que la definición que aparecía asociada a Wikipedia tenía la foto al costado derecho de nada más y nada menos que de Elizabeth Ogaz Orrego, una mujer de Calera quien, hace algunos meses, se volvió viral por una frase donde mencionaba erróneamente el término al pronunciar “vístima”.

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En su momento, la mujer acusó bullying y ciberbullying, algo que era innegable a esas alturas. Incluso llegó a pedirle una casa al presidente en un matinal debido al mal momento que estaba pasando, mientras acusaba que se estaba lucrando con su imagen.

¿Cómo pasó esto?

El caso de Elizabeth Ogaz es un ejemplo de los errores que pueden llegar a ocurrir cuando opera el algoritmo de búsqueda que utiliza Google.

Para el director de Agencia ROI y experto en SEO, Uri Martinich, la explicación se basa en la jerarquización de los conceptos que realiza Google según el cual el motor privilegia mostrar un resultado en lugar de otro. “Lo que se muestra es una imagen asociada a un término y a partir de aquello Google mide o hace un ránking de cómo se comporta Internet basado en ese resultado”, afirma.

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Agrega que “hay dos sitios involucrados en esa búsqueda: uno habla de la definición de ‘víctima’ (Wikipedia), mientras el otro tiene el viral de “vístima” (imágenes de Google)”.

Así, explica el especialista, el concepto del meme es referenciado desde muchos lugares, incluyendo redes sociales en las que, como hemos visto, ha tenido mucha repercusión. “Esto se interpreta de la siguiente manera: el buscador te está queriendo decir que entre estos dos resultados, el segundo (“vístima”) es el que tiene más repercusión alrededor de Internet en este tema, por lo que es más relevante”, concluye.

Esta es la explicación técnica de lo que ocurre con la búsqueda del término “víctima”, como también puede suceder con otras palabras que, por alguna contingencia, terminen siendo asociadas a una imagen de uso intensivo en Internet.

¿Y si me pasa a mí?

Lo primero es saber si la persona tiene algún problema con los sitios que Google muestra al buscarse. En el caso de Elizabeth Ogaz, claramente hay discordia. Ella se sintió menoscabada debido a la visibilidad que alcanzó el hecho de pronunciar mal una palabra.

Hoy en día, lo único que ella puede hacer para intentar que no aparezca su nombre relacionado a memes y artículos que podrían jugarle en contra es presentar un recurso de protección en una corte y esperar que sea acogido.

Así lo explica Pablo Viollier, abogado de la ONG Derechos Digitales, quien hace hincapié en la disyuntiva legal que existe con la libertad de expresión: “El recurso no es para pedir que bajen un contenido de Internet, a no ser que sea de origen ilegal. De lo contrario, se podría pasar a llevar la libertad de información”.

En cuanto a las imágenes en Internet, Violler expone que lo que busca el futuro Proyecto de Ley de Protección de Datos Personales es que la empresa a cargo del motor de búsqueda se haga responsable de posibles asociaciones de una foto con términos que podrían llegar a perjudicarlo.

El abogado relativiza acerca de este punto del proyecto, ya que considera que los motores de búsqueda sólo son intermediarios al conectar la consulta del usuario con algo que ya está publicado en algún lugar en la web. “Es bastante discutible que a Google le corresponda tomar decisiones acerca de qué es lo que debe aparecer en Internet”, afirma.

Así, la protección de datos y el uso de éstos pueden tener repercusiones que a veces las personas no dimensionan hasta que le afectan. Google puede ser una gran herramienta, sin embargo, su algoritmo de búsqueda sin influencia humana en su aplicación no contempla sensibilidades: es meramente práctico basado en tendencias de búsqueda masiva.

Cuando alguien se siente pasado a llevar y considera que tiene un argumento para rebatir alguna búsqueda que arroje resultados que lo perjudiquen, está la opción de acercarse a Google y plantear la inquietud.

De no tener respuesta a favor, existe la posibilidad de demandar. ¿Pero quién podría ganarle a un gigante como Google? Un abogado español lo hizo y sentó un precedente en Europa.

El caso Costeja y los derechos de olvido

El ciudadano español Mario Costeja es uno de los pocos que puede decir con propiedad que le ha ganado una batalla a Google. Eso fue lo que consiguió en 2014 tras derrotar al todopoderoso de Internet en un litigio donde demandó al buscador debido a resultados que relacionaban su nombre con información desactualizada e imprecisa, como deudas que ya había pagado e incluso un matrimonio que ya estaba disuelto.

Este caso tuvo una amplia repercusión mediática y se constituyó como un ejemplo a seguir en este tipo de situaciones. No obstante, en Sudamérica la realidad es distinta.

Viollier menciona que hay normativas que permiten proteger a las personas si así lo solicitan. En la actualidad, lo anterior sólo es posible en Europa gracias a los “derechos de olvido”.

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“La normativa nació gracias al caso Costeja y ésta respalda a las personas que piden ser desvinculadas de ciertas búsquedas. La herramienta legal los ‘desindexa’, o sea, permite que desaparezcan de Google si se trata de un caso que afecte la honra personal, dignidad o falte a la verdad y esto repercuta en su diario vivir”, afirma el analista de políticas públicas.

Para el abogado, la inclusión en el Proyecto de Ley en Chile relacionado a los derechos de olvido es algo que está en discusión y no está garantizado que llegue a buen puerto. “El derecho a la honra y la privacidad está en fricción con el derecho a la libertad de expresión. Acá por lo menos aún no existe un consenso en que desasociar términos de ciertas búsquedas sea la mejor forma de enfrentar este fenómeno”, sostuvo.

“Panel de conocimiento”: Google explica

Eleonora Rabinovich, gerenta de Políticas Públicas y Asuntos Gubernamentales de Google para el Cono Sur, explicó en detalle a CHVNoticias.cl cuáles son las políticas adoptadas por el gigante informático a este lado del mundo.

Consultada en torno al caso particular de Elizabeth Ogaz, sostuvo que el objetivo principal de Google es “conectar a los usuarios de manera rápida y útil con la información”.

Para eso, hoy el buscador incluye diferentes funciones, destacando los “paneles de conocimiento”, que son los recuadros a la derecha con los datos fundamentales de alguna persona o entidad, en este caso, la definición de “víctima” proporcionada por Wikipedia.

Los paneles de conocimiento en la búsqueda de Google, según explica, reflejan la comprensión algorítmica de hechos relacionados a personas, lugares y cosas en el mundo. Es así como los resultados provienen de las fuentes más relevantes pero, sin embargo, lo que contiene esta caja no es revisado a priori por humanos.

Esta funcionalidad mapea automáticamente los atributos y las relaciones de estas entidades del mundo real a partir de información recopilada de la web, bases de datos estructuradas, datos bajo licencia y otras fuentes”, afirma la representante.

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Pero el personas de carne y hueso sí pueden involucrarse cuando el resultado es impreciso o perjudicial, al menos en el caso de las cajas de información del “panel de conocimiento”.

Rabinovich sostiene que “aunque el objetivo de Google es ser lo más precisos posible, nuestros sistemas no son perfectos, ni tampoco las fuentes de datos disponibles. Por lo tanto, recopilamos los comentarios de los usuarios, y si descubrimos que algo es incorrecto y que nuestros sistemas no se han autocorregido, podemos verificar y actualizar la información manualmente.

Así se ve un “panel de conocimiento” siendo editado. (Google)

Por lo tanto, lo que un usuario puede hacer para realizar una objeción sobre el resultado de una búsqueda que lo perjudique, al menos en el caso de esas cajas de información al costado derecho, es enviar un comentario a través de un link específico o al clickear en Comentarios, en la parte inferior del recuadro, donde se podrá reportar el error o información imprecisa e inadecuada.

Consultados por la legislación en Chile y cómo la empresa se adapta considerando los antecedentes del caso Costeja -en el cual hubo información que dejó de aparecer en el listado de resultados-, Rabinovich señaló que aquel fallo aplica al caso de los ciudadanos europeos y que “no ha tenido ningún impacto en el régimen legal de Chile, que se rige por reglas propias”.

Con todo, desde Google afirman que respetan plenamente la legislación vigente en nuestro país, así como de los eventuales fallos resueltos por el Poder Judicial.


Previo a la publicación de esta nota, la fotografía de Elizabeth Ogaz contenida en el “panel de conocimiento” fue removida.

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