Antes de convertirse en una estrella del stand up comedy y triunfar en Netflix con su rutina Grandes fracasos de ayer y hoy, Alejandra “Jani” Dueñas brilló a través de la piel de otro personaje: Patana Tufillo, la pájaro verde de 31 Minutos.

De hecho, este martes 26 de febrero no será la primera vez que la comediante pise la Quinta Vergara. Ya lo hizo en 2013 junto al elenco de la famosa serie, ocasión en la que no sólo dio voz a la sobrina de Tulio Triviño, sino que también cantó canciones tan emblemáticas como Mi muñeca me habló y La señora interesante. Ese año 31 Minutos se ganó el cariño del monstruo y fue uno de los números más comentados del certamen.

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Aunque Jani Dueñas se veía muy cómoda en el escenario, el desarrollo de su personaje fue complejo. En un programa creado por un grupo de hombres en pleno 2002, su presencia resultó, en un comienzo, forzada e incómoda.

“Lo estábamos pasando bien sin una mina”

En un extenso reportaje con la Zona de Contacto de El Mercurio, los creadores de 31 Minutos contaron que Patana nació por obligación. Luego que el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) les concediera los fondos necesarios para la primera temporada, desde TVN vino la exigencia: debían incluir a un personaje femenino estable en la producción.

Rodrigo Salinas, uno de los editores y guionistas, y quien dio voz a personajes como Juanín y Mario Hugo, recordó que “al principio nos preguntábamos cómo le íbamos a poner, ¡y salían unos nombres! Inutilana, Tontona, y otros peores. Al final dijimos: ‘Pongámosle Patana’”.

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Según Salinas, a la entonces productora ejecutiva encargada del área infantil de TVN, Carmen Gloria López, el nombre le pareció una ofensa. “Nosotros le decíamos que se llamaba Patricia Ana. Eso parte desde el desprecio a las mujeres de este grupo de hueones que lo estábamos pasando bien sin una mina”, comentó el humorista.

Así fue como Dueñas, a quien Salinas conocía desde La Nueva Gráfica Chilena (LNGCH), se incorporó al elenco de 31 Minutos. “Interpreto a Patana, un personaje que nació por la necesidad de que hubiera un rol femenino en la serie“, se presentó ella en las cápsulas “Debajo del títere”, creadas por la producción para su canal de YouTube.

“Patana trata de meterse en este mundo masculino”

Sus primeros capítulos fueron muy incómodos. “Grabar con ellos era una humillación tras otra, aprendí a crear un cuero duro con estos gallos”, dijo la comediante también a Zona de Contacto.

“Por un lado, era la princesa, todos te querían y había como un flirteo con todos, pero por otro lado era como ‘no sabe nada, idiota, es mujer, no sirve’. Si lo hacía mal a la primera me decían: ‘Lo hace mal, pésimo. Se equivocó, ¡buhhhh!’, en tono burlón. Yo me sentía en el colegio. Era como ‘¡malditos!’”, comentó.

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Pero con el paso del tiempo y el desarrollo de la confianza, el panorama fue cambiando, con Dueñas acomodándose a ellos: “Después me transformé en una más del lote. Como que desarrollé una personalidad de niña-niño. Por decirlo así: tenía que jugar a la pelota, no podía llegar a pintarme las uñas”.

En entrevista con Mentiras Verdaderas de La Red, en tanto, Jani Dueñas dijo sentirse muy identificada con su personaje en la serie: Patana tiene este rol que es un poco el rol que comencé teniendo en 31 Minutos, que es esta chiquilla que trata de que la escuchen, de encontrar su lugar y meterse en este mundo tan masculino, como es la televisión. Todos los grupos de trabajo son siempre de hombres”.

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