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Se trata de uno de los videos más vistos en la red, donde un conocido “youtuber” realiza un experimento social, con el fin de determinar el grado de discriminación que puede tener una mujer con un hombre, dependiendo del oficio o profesión que desempeñe.

Por eso el dominicano Adolfo Lora, decidió disfrazarse de lustrabotas y concurrir a un elegante restauran para ofrecer su servicio a una bella joven que esperaba a unas amigas.

Mientras limpiaba sus zapatos, Lora comenzó a dar señales de interés amoroso, recibiendo como reacción la burla de la mujer, quien le dijo “para ti debe ser difícil tener novia porque en tu condición no puedes ni con tu vida”.

Sin embargo, la soberbia joven se llevó una sorpresa del porte de un buque, cuando, tras terminar de lustrar su calzado, el supuesto lustrabotas fue recogido por un lujoso automóvil, del que descendió un trabajador suyo para entregarle una vestimenta de alta gama.

“Pero ven acá, tú no eres limpiabotas”, le dijo la joven tras descubrir que, tras el trabajador callejero, se escondía el supuesto dueño de una fundación que ayuda a las personas que desempeñaban este sacrificado oficio.

“Tenemos que hacer el reporte de este experimento del día de hoy. Como tres mujeres me trataron bien”, dijo el youtuber ahora transformado en un ejecutivo, respondiéndole a la mujer que “hacemos este experimento para ver si la gente colabora con los lustrabotas o los subestima, como pasó ahora mismo”.

Ella de inmediato reaccionó, cambiando de actitud, poniéndose de pie y jugando con su cabello, en un radical giro en 180 grados, todo luego que hace instantes se había negado a darle su número de teléfono al falso lustrabotas, diciéndole “yo no le doy mi número a desconocidos”.

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“¿Cómo podría aportar yo a la fundación? ¿Me podrías dar una tarjeta o tu número?”, preguntó la compungida joven, quien recibió como respuesta un poco de su propia medicina.

“Es que yo no le doy mi número a desconocidos”, le dijo el joven lustrabotas ahora transformado en un hombre con dinero y posición.

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