El final de Game of Thrones quedó chico al lado de esta dramática serie de videos registrados en el condominio Jardín del Mar en Viña del Mar, el cual cuenta con más de 4.400 compartidos, 1.900 reacciones y 3.200 comentarios. 

Según registran en redes sociales todo habría iniciado porque un conductor de Uber no quiso bajarse a abrir la puerta a una mujer que -según su relato- se encontraba con problemas de salud. La mujer era acompañada por su esposo, ambos andaban con su hijo en un coche.  

A raíz de la presunta negativa de abrir la puerta, la mujer se negó a pagarle la carrera y, enojada, comenzó a causar daños en el automóvil, lanzándole piedras y golpes, iniciando así la trifulca.

El conductor grabó todo

Episodio I: La matonesca agresión de la mujer

-Uber: Si te subís en otro Uber, te voy a seguir, te digo al tiro -le dice el conductor a la pareja-.

La mujer amenaza con quebrar los vidrios del auto mientras su esposo lleva el coche y ella se agacha a recoger piedras que le lanza al vehículo.

-Uber: ¡Quiebra nomás, quiebra!

-Mujer: ¡Anda a pegarle, por favor hace algo! -le dice a su esposo.

-Uber: ¡Mira, mira cómo tira piedras!

-Esposo: Por favor ¿ándate? -le dice al Uber-.

-Uber: No, hasta que me paguís los daños, no me voy.

-Esposo: Por favor, retírate. Estás provocando, tú provocaste todo.

-Uber: No, no, mandoneao’, eso es lo que soi’ -responde al hombre-.

-Mujer: Haz algo alguna vez y anda a hacer lo que tienes que hacer -le dice a su esposo para que le pegue al Uber-.

Esposo: Retírate, voy a llamar a Carabineros.

-Uber: Págame y me voy.

-Esposo: Voy a llamar a Carabineros.

-Uber: Llama, llama, si de aquí no me muevo hasta que llegue Carabineros. Tranquilo, si ya llamé a Carabineros, ya. Tranquilo, tengo los videos de todo, así que no te preocupís.

-Mujer: ¡Ándate, picante de mierda! -le dice al Uber-. ¡Vaya, Alejandro! -le grita a su esposo-. ¡Pégale, sácale la chucha a este conchesu… qué se cree!

-Uber: Agradece que estoy actuando como caballero, hueón. Agradece que estoy acuando como caballero.

-Mujer: ¡Ni siquiera te bajaste, ahueonao! -le dice al conductor mientras le pega a su automóvil al mismo tiempo que su esposo intenta detenerla-.

-Uber: ¡Mira la loca de tarro! Agradece que estoy actuando como caballero.

-Mujer: ¿Agradece? Qué te voy a agradecer, asqueroso, picante, flaite de mierda.

-Persona externa: Oye, por favor ¿te puedes poner por ahí, necesito ir a mi pega? -le dice alguien al conductor para que se corra de la calzada.

-Uber: Mire, mire señor, me reventó el vidrio.

-Persona externa: No, sí te entiendo…

-Mujer: ¡Quítale el celular! -le ordena a su esposo- ¡Mi amor, anda por allá! -le grita a su pareja mientras éste intenta contener su fuerza, pues ella mete las manos por el vidrio del uber para abrirle la puerta-. ¡Quítale el celular! -vuelve a gritarle a su esposo-.

-Esposo: Mi amor, no nos compliquemos más ¿ya? Por fa -le dice el hombre a la mujer-.

-Mujer: ¡Te voy a hacer mierda el auto!

-Uber: ¡Hácemelo, hácemelo! Tiene seguro la weá… 

-Mujer: Tú no me conocís conchetu… No me conocís -le grita la mujer al uber, al mismo tiempo que intenta romper el vehículo y su esposo lucha con ella para sacarla de encima del auto-.

-Uber: Estái grabada por asalto ahora. Tranquila, funada por Facebook y por Uber -le dice el conductor a la mujer-.

-Mujer: ¡Ándate de aquí, ándate de aquí! -le grita al uber mientras su esposo la sigue conteniendo-. ¡Suéltame mi amor, suéltame por la cresta, Alejandro, suéltame, suéltame, suéltame!

-Esposo: Que se vaya… no mi amor, ya viene carabineros, cuando llegue Carabineros arreglamos todo.

-Mujer: ¡Suéltame, suéltame, me voy a descargar contigo! -le grita a su esposo-.

Tras unos microsegundos de silencio, la mujer revela la causa del problema a la cámara del conductor: “Dile a toda la gente, hueón, que ni siquiera fuiste capaz de ayudar a bajarnos porque yo estoy enferma ¡ahueonao! y me grabái ¿y te hacís el caballero?”.

-Uber: ¿Y por eso me quebrái el vidrio? ¡Loca de tarro!

-Mujer: ¡Ándate picante, andái con ese pelo teñido de narcotraficante! -lo insulta-.

Otra persona ajena a la discusión le dice al conductor que por favor se corra de la calzada para que los demás vehículos puedan pasar, pero el uber le explica que no puede moverse por los daños que le hicieron a su automóvil, hasta que llegue Carabineros. “Si me voy, nadie me va a responder”, explica el uber.

Todo esto ocurrió mientras la mujer y su esposo dejaron de tomar atención a su hijo quien está al fondo de la escena, en un coche.

Lee también: Un guardia agarró a “tarrazos” a presunto mechero que quiso pasarse de listo en Viña del Mar

Episodio II: Uber apoyado por los vecinos

Se ve a la mujer que vuelve a arremeter contra el Uber. Le golpea el auto, lo insulta, su esposo continúa reteniéndola y más personas se acercan al conductor a pedirle que se mueva de la pista.

“Si me voy, se va a entrar (a su departamento)”. Le explica el uber a una persona que le pide se estacione al costado. “¿Cómo me voy a bajar, si me quiere pegar?”, reflexiona el conductor, añadiendo en su excusa para no moverse que la mujer le sacó los documentos del auto.  

-Mujer: ¡Ándate, ándate!

-Uber: ¡Te voy a hacerte cagar con el seguro, pero te voy a hacerte cagar!

-Persona externa: ¡Cóbrale nomás amigo, cóbrale nomás! -le dice en apoyo al uber y este accede a correr el vehículo-.

(El hijo de la pareja sigue atrás, en el coche).

Te puede interesar: Trauma de infancia: Se le encaramó una rana y la mamá terminó metiéndosela en la boca

Episodio III: Detenida en babydoll

Existe un vacío entre el episodio dos y el tres, de un momento a otro, todos los participantes aparecen en el departamento de la mujer, quien figura en babydoll, pero a ellos se suma la presencia de su madre y efectivos de Carabineros. Además, repentinamente se acuerda de su hijo, el mismo que en las dos tomas anteriores aparecía atrás, dejado de lado.

-Mujer: Ah, si ustedes ni siquiera saben lo que pasó. ¡Venga acá con una orden! -le grita la mujer a los carabineros-. ¡Yo no voy a ir a ni una parte!

-Carabinero: Le voy a dar la oportunidad para que se vista.

-Mujer: ¡Venga acá con una orden, venga acá con una orden! -le dice la mujer a los efectivos mientras se golpea las manos, desafiante-. Yo no voy a ir a ninguna parte.

-Carabinero: ¿Está segura? Porque yo la voy a tomar por la fuerza y la voy a esposar.

-Madre de la mujer: Anda con ellos, por favor, anda con ellos… -le pide a la mujer-.

-Mujer: ¡No, yo no voy a ir a ninguna parte! -continúa gritando-.

-Mujer: ¿Ah, sí? ¿Me va a tomar por la fuerza con mi guagua?

-Carabinero: Sí.

-Mujer: ¿Usted tiene hijos?

-Carabinero: Sí.

-Mujer: No se nota.

-Carabinero: Le voy a dar una pura oportunidad (para que se vista) -le repite a la mujer-.

-Mujer: ¿Quién te creís tú que me venís a hablar así?

-Carabinero: Yo soy el sargento Villegas ¿ya?.

-Mujer: ¡Ah, sí… el sargento Villegas! ¿Eres dios a caso?

-Carabinero: No, no soy dios, soy carabinero.

-Mujer: Tú no te vienes a meter a aquí a mi casa -le grita prepotente al efectivo policial mientras le chispea los dedos-.

La mujer se percata de que el conductor de Uber sigue grabando desde afuera de su casa.

-Mujer: ¡Sale de aquí tú, que se vaya de acá! -dice respecto al uber-

-Carabinero: No -le dice el carabinero a la mujer, respaldando al uber-.

-Mujer: ¿Cómo que no?

-Uber: No estoy en su casa, estoy en el pasillo.

-Madre de la mujer: ¡Anda a ponerte ropa, por favor, córtala!

Carabinero se acerca a la mujer para llevarla detenida por los destrozos que ocasionó al auto del conductor de Uber.

-Mujer: ¡No, a mí no me vai’ a tocar! ¡Hey, a mí no me vai’ a tocar, no! ¡A mí no me vai’ a tocar, suéltame! –le grita al efectivo policial mientras él intenta esposarla y la mujer lo agrede físicamente- ¡A mí no me vai a tocar hueón, suéltame!

En la escena aparece otra mujer que saca al bebé de la escena, en pijama, por el pasillo del edificio. Carabineros esposa a la mujer y esta empieza a gritar de forma salvaje.

-Mujer: ¡Ahhh… ayúdenme! -grita al ser esposada por los efectivos-.

-Madre de la mujer: Tú no puedes hacer eso -le dice a la mujer-.

-Uber: Al marido le dejó todo esto morado y a mí me quebró todos los vidrios del auto -le explica a un vecino que se acerca curioso a ver la escena- Todo porque no le abrí la puerta -detalla.

-Mujer: ¡Ay, me duele, me duele! ¡Me duele por favor, te lo suplico! -grita desesperada-

Otra mujer, desde dentro del departamento, le grita al carabinero que no puede llevársela así, mientras el carabinero le pide al uber que grabe todo y éste le dice asiente que está grabando todo.

-Mujer: ¡No, no! ¡No me pueden llevar así, tengo una guagua! -grita mientras es sacada en babydoll de su departamento.

-Esposo: Señor esta es mi casa, por favor, salga de acá -le dice a un vecino que se metió a grabar la escena.

-Mujer: ¡Tengo una guagua! ¡Por favor, miren cómo graban, quítenles los teléfonos! -dice la mujer por el uber y todos los vecinos-.

-Carabinero: Ya, vamos.

-Mujer: No me pueden llevar así, déjame ponerme algo -le dice al policía-.

-Carabinero: Yo le di la oportunidad.

-Mujer: ¡Déjame ponerme algo, por favor!

-Carabinero: Usted es testigo -dice apuntando al uber- yo le di la oportunidad.

-Uber: Sí, si está todo grabado.

-Mujer: ¡Déjame ponerme algo!

-Carabinero: Aparte que usted me agredió -responde sobre la solicitud de la mujer para vestirse-.

-Mujer: ¡Me duelen las manos, me estái dañando las manos! ¡Me duele mucho! -le grita a la pareja de carabineros por las esposas que pusieron en sus muñecas al resistirse a ser trasladada de forma voluntaria hasta la comisaría-.

La mujer va a pies descalzos y el carabinero dice pide que por favor su esposo le traiga zapatos.

-Mujer: ¡Me estái haciendo mierda las manos, cómo se te ocurre tratarme así! -continúa gritando a mitad del pasillo- ¡Mi amor! -grita-.

El esposo sale de su casa, le entrega los zapatos desde la puerta a un tercer carabinero y este se lo pasa a la mujer que se tira en el piso para no ser llevada por los efectivos.

En un momento, aparece un vecino que se acerca a preguntar si su pareja está dentro de la casa de la mujer que está siendo detenida.

-Carabinero: Sí pues, si se fue a defenderla a ella. Dígale que no se meta en las cosas que no sabe -le responde la vecino quien argumenta que su mujer se involucró por la seguridad del bebé-. La señora salió y se metió dándole el favor a ella, que le rompió los vidrios al caballero y ahora se hace la víctima. No po’, no puede ser, po’. Tratando mal a los carabineros, pegándome, más encima -explica al vecino-.

Los carabineros le piden a la mujer que se pare del suelo y se ponga los zapatos.

-Carabinero: Ya, si no quiere salir con zapatos me la llevo así -le dice la mujer ante su negativa-.

-Mujer: ¿Cómo se te ocurre que voy a querer salir así? -le responde y se coloca los zapatos-.

-Carabineros: Póngaselos por favor.

-Mujer: ¿Cómo podís permitir que me sigan grabando? ¡Mi amor, ven por favor, no me dejís sola! -grita la mujer desde el pasillo a su esposo quien se encerró en el dapartamento aislándose del escándalo- ¡Mi amor, no me dejís sola, por favor! ¡Mi amor, no me dejes sola, mira cómo me tienen, mira como me tienen!

-Carabinero: Colócate los zapatos, por favor -le pide a la mujer mientras aparece el esposo, nuevamente-.

-Esposo: No le diga “colócate”, dígale “colóquese” ¿le cuesta mucho ser un poquito más educado? -le dice al carabinero-.

-Carabinero: No importa, está todo grabado, el caballero tiene todo grabado.

-Mujer: ¿Pero, cachái? Eso no puede ser. Mi amor, mira cómo me tiene ¡Mi amor, mi amor, escúchame! ¡Me hizo mierda las muñecas!

-Esposo: Si voy a buscar un abogado, voy a buscar un abogado, no te preocupes. Yo estoy contigo.

La mujer continúa gritando, sin ponerse los zapatos. Dice que no la pueden grabar, le pide a su esposo que por favor no la graben así. El esposo continúa intentando hacer que la mujer se calme, dándole su apoyo moral y compañía, diciéndole que la va a acompañar hasta la comisaría.

-Carabinero: Es para nuestro respaldo -le responde- el carabinero tiene todo grabado como usted nos trató a nosotros, como usted me pegó -le dice a la mujer-.

Le pasan una chaqueta a la mujer, para que se abrigue, esta se la pone y su esposo, Alejandro, le pone los zapatos.

-Mujer: ¡No soy una delincuente!

-Carabinero: Ya, vamos -se la llevan al furgón policial-.

-Esposo: Lo sé, no eres una delincuente -le responde calmado y cansado de la situación-.

-Mujer: ¡Pero no me pueden sacar así, mi amor! ¡No, todo por ese infeliz! ¡Maldito…! ¡Mi amooor! Y ese hueón sigue grabando -dice por el uber- ¡Que pare, que pare, por favor…! -continúa por la grabación del conductor-. Pero si yo estoy enferma, cómo no se dan cuenta… ¡Ese hueón sigue grabando, mi amor…!

La mujer continúa sus gritos y esta vez vuelve a atacar verbalmente al efectivo policial: “Me estái haciendo mierda las muñecas. Lo van a pagar caro la hueá que me están haciendo! -amenaza a los carabineros-.

-Mujer: ¡Suéltame, no me agarrís así! -continúa gritando hasta que finalmente la suben al móvil policial.

El uber dio las gracias a los vecinos y a carabineros de la comisaría Gómez Carreño de Viña del Mar. La mujer fue detenida y los efectivos la trasladaron hasta la un recinto policial en Reñaca, debido a que correspondía por la locación donde se efectuó la detención.

Los videos se compartieron en las páginas Acua Chile A.G, Informaciones Chile, Elecciones presidenciales Chile,  Todos somos Viña del Mar, entre otros.

Chvnoticias.cl hizo todo lo posible por contactar a los involucrados, sin tener resultados favorables. Consultados por nuestro equipo, Carabineros no entregó mayor información y desde Uber afirmaron no tener conocimiento del cinematográfico incidente.

 

Tags:

Deja tu comentario